Porque algo en mí cambió, porque algo en mí sembróPorque usted ha domado lo que nadie en mí domó.
Pero no quiero yo jurar, no quiero prometer. Sólo míreme a los ojos y averigüe si cambié. Yo no lo quiero convencer, ni lo quiero impresionar, sólo présteme una tarde y le regalo mi verdad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario