19/1/11

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  Tuvo como profesor a un diablo bien pirata  que le enseño que en la vida no siempre es ganar. El lo aprendió, lo mastico y por fin supo llorar.
  Tuvo como profesor a su ángel de la guarda que le enseño que un fracaso no siempre es perder. El lo aprendió, lo mastico y por fin supo reír. 

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