21/12/10

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Dime ¿por qué me pudo tu constante fantasia? que me acostumbré a tu risa, como el mar va con su brisa. 
Y me acostumbré a tu mundo como el marinero al rumbo, como el tiempo a los segundos, como el perro al vagabundo.
Dime ¿qué me sedujo de tu admirable consuelo? 
Y me acostumbré a tu pelo, como estrellas a su cielo.
Y me acostumbré a tu imagen, como el viajero a su viaje, como el valor al coraje, como maleta un equipaje.
Y ¿qué sera eso que desespera y me enreda? una esperanza me desenreda, que me captura y me deslumbra, que me libera
y que me alumbra.
Te doy las gracias por ser así. Me enseñaste a quererte y a sonreir, conquistaste mi alma sin presumir, inventaste el arte de no fingir.
Te doy las gracias por combertir mi desaliento en ganas de vivir. Que me faltan palabras pa describir este sentimiento de alegría y lamento
cuando pienso en tí.
Dime ¿cómo supere todos mis calbarios?
Y me acostumbré a tus labios, como fecha al calendario.
Y me acostumbré a tu magia, como el triste a la nostalgia, como el colegio a la infancia, como amistad y confianza.
Y ¿qué será esto que va me ahoga y destruye?... me hace flotar y que me construye, que me lamenta y me hace dudar, 
que me contenta y me hace confiar.
 
ms

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